“Si me lo dices, lo olvido. Si me lo enseñas, lo recuerdo. Si me involucras, aprendo”.

¿Qué hace una educadora social en un instituto?

Maria Calvo Fernández

Quien conoce a María por primera vez, bien podría definirla a través del entusiasmo que transmite. Siempre está sonriendo. Podemos decir sin equivocarnos que es de esas educadoras sociales a las que les gusta su trabajo, y eso se nota. Lean si no este artículo en el que nos cuenta su faena diaria en su instituto, el Sierra de San Pedro, de La Roca (Badajoz). Un placer contar en TICtirití con el punto de vista de una educadora social, un rol dentro de los centros no siempre reconocido e imprescindible para crear una verdadera comunidad de aprendizaje. Gracias, María.

Antes de ponerme a escribir este post muchas dudas me asaltaban sobre qué experiencia-proyecto contaros de los que participo en mi centro como educadora social, así que he decidido empezar por el principio, poneros en situación e intentar contaros a rasgos generales qué puede hacer un educador social en un centro educativo. 

Para empezar, por si alguno anda despistado, os cuento que desde el año 2002 en Extremadura habemus un educador social en cada centro de Educación Secundaria, somos personal laboral no docente adscrito al Departamento de Orientación (y yo quiero que siga siendo así, el por qué lo dejo para otro post). La reciente incorporación de esta figura profesional en los centros educativos extremeños, sumado al continuo cambio y ampliación de funciones y competencias profesionales es un tema que da para mucho debate y que hace que la experiencia de un educador social, a veces, varíe considerablemente en función del centro en el que trabaje. 

Hoy os cuento una de tantas experiencias, la mía, doce años trabajando en la educación formal, diez de ellos en el mismo centro, el IES Sierra de San Pedro, de La Roca de la Sierra (Badajoz), y encantada porque disfruto con mi trabajo y aprendo algo nuevo cada día. Colaboración creo que sería una de las palabras que definiría mi trabajo, colaboro con el Departamento de Actividades Complementarias y Extraescolares, colaboro y formo parte del equipo de biblioteca, colaboro en el desarrollo del plan de acción tutorial y de orientación académica y profesional... Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, os dejo este muro que resume las principales tareas y espacios en los que trabajo actualmente en mi centro. 


En un día ordinario (todos sabemos que los días extraordinarios y “de locos” también existen en los centros), hago “un poco de todo”: el transporte es diario, en mi horario hay reuniones de tutores, de departamento, de biblioteca, de inteligencia emocional y convivencia (10 horas semanales en total), intervención con alumnado, entrevistas familiares, organización de actividades y preparación de material, difusión de información de interés en la web 2.0, etc. 

El “extraordinario diario”, a veces depende de la época del curso (tiempos de planificaciones, evaluaciones, memorias...), pero la mayoría de las veces de “imprevistos”, por llamarlo de alguna manera: “atender” crisis de ansiedad, mareos por no desayunar, cada vez más frecuentes entre nuestro alumnado (en ocasiones me siento enfermera sin titulación, como otros tantos compañeros, “jugando al sentido común con buenas intenciones intentando que el miedo no se apodere de ti”); entrevistas no planificadas con familias por temas importantes y/o urgentes (generalmente suelen ser económicos y familiares), etc. 

Hasta aquí, un “diario al uso” de una educadora en un IES, pero si alguien me preguntara sobre este curso escolar, hablaría de las novedades, los proyectos de centro en los que hay mucha gente implicada, de la ilusión y ganas de mejorar... ¿En qué pienso si me preguntan por este curso escolar?: 

Red de Escuelas de Inteligencia Emocional: este es nuestro primer curso en la red, acabamos de finalizar el grupo de trabajo que coordino y con ganas de continuar, mucha gente implicada, todos los tutores participando activamente, y el alumnado, ahora mismo, finalizando sus trabajos sobre el Código de Cortesía


Si os interesa saber qué hemos estado haciendo os invito a visitar el blog del grupo, IES Sierra de San Pedro, Emocionalmente Inteligente y si nos quieres aportar ideas y sugerencias estaremos encantados de recibirlas. 

Espacio de convivencia (que no de disciplina): trabajamos con alumnado que presenta las llamadas “conductas disruptivas” y con los que no, alumnado que necesita un “empujón” en sus habilidades sociales, autoestima, gestión de emociones.... Un espacio agradable a la par que intenso que estamos evaluando, así que el detalle de este proyecto y sus frutos os los cuento en otra ocasión. 


“Escuela de familia”, junto con el Jefe de Estudios, Martín Núñez, mano a mano, hemos retomado sesiones formativas para las familias, hemos empezado con las de primero de ESO, la cantera, digo empezado porque han sido sólo dos (¿Qué preocupa a las familias sobre Redes Sociales e Internet? y ¿Cómo ayudamos a nuestros hijos en los estudios? Familia e Instituto JUNTOS), y vista la buena respuesta de las familias continuaremos el próximo curso ampliando a familias de alumnado de otros cursos. 

Biblioteca Escolar: formo parte del equipo de biblioteca junto con el Coordinador TIC, la coordinadora de actividades extraescolares y la coordinadora de la biblioteca. Un equipo, que con el apoyo de más compañeros pretende fomentar el placer de la lectura entre nuestro alumnado y “hacer de la biblioteca del centro hogar-casa” y en el que cada uno tenemos nuestro “rol”. La compañera de extraescolares y la coordinadora de la biblio son las ideas, la gestión y organización de la biblio; la que os escribe se encarga de la Biblio 2.0 y el Coordinador TIC principalmente se encarga de Abies Web y de poner sentido común y de la motivación del equipo, dos aspectos imprescindibles para que funcionemos. Para que me entendáis, tenemos artículos (son trabajos del alumnado) para la revista anual de la biblioteca Dehesa Digital (@BiblioRoca e Instagram), estamos en mayo y hoy alguna queríamos rendirnos y dejarlo para septiembre, pues no¡ no nos ha dejado, ya tenemos maquinaria de edición en marcha para presentaros la revista en junio y así, empezamos en mayo un “extraordinario diario” marcado por los tiempos, el final de curso.



Y esto, más o menos, como se suele decir, es lo que hace una educadora social en un instituto, o más bien es lo que hago yo en el #ieslaroca.


Sigue leyendo

Uso del móvil y las redes sociales: un proyecto colaborativo de investigación en el aula




Hace unas semanas mis alumnos de primero de Bachillerato terminaron un proyecto colaborativo, dentro del área de Filosofía, que consistió en investigar acerca de los hábitos de consumo de móvil y redes sociales entre usuarios de su edad

Los objetivos de este proyecto eran:

- Iniciarse en un modelo de investigación empírica, con manejo de técnicas como la encuesta y la entrevista.
- Analizar datos y extraer conclusiones reflexivas y críticas.
- Aprender a trabajar en grupo y a resolver problemas dentro de un contexto colaborativo.
- Aprender a exponer en público resultados y análisis.
- Aprender a utilizar y aplicar en un contexto colaborativo el uso de herramientas digitales (aplicaciones de Google Drive, grabadora de móvil,...)

Dentro de mi área, era esencial preparar a los alumnos en método de trabajo científico, antes de que se enfrenten a estudios superiores, así como ejercitar habilidades de trabajo colaborativo y uso de nuevas tecnologías. Asimismo, la idea era que aprendieran a transformar datos objetivos en una reflexión crítica acerca de un tema que les interesa y que viven de forma directa. Con ello cubrimos todas las competencias.



Proceso de trabajo:

En un proyecto colaborativo es esencial explicar detalladamente a los alumnos qué se les va a pedir y cómo se va a trabajar durante todo el proceso, así como la temporalización y los roles que asumirán en el grupo.

Dedicamos una primera sesión a explicar todo el proceso y a crear los grupos de trabajo. Grupos de tres miembros elegidos por ellos mismos porque el grupo-aula ya es está formado (es el tercer trimestre), se conocen y nadie queda descolgado. En este caso, era necesario que se coordinaran bien, quedando fuera de clase. Grupos de confianza mutua ayudan a agilizar el trabajo.

Se les facilita toda la documentación vía Drive de Google. Una carpeta digital con toda la documentación necesaria para realizar el proyecto. Venimos trabajando desde principio de curso con una cuenta GAFE para cada alumno y la plataforma virtual Classroom. Más abajo podéis leer el texto con la explicación de la tarea y lo que debían entregarme al finalizar el proyecto.





Los archivos utilizados fueron los siguientes (podéis verlos pinchando en el encabezado de cada uno):



- Proceso de trabajo: documento de texto con el calendario y las tareas que deben realizar.



- Recogida de datos: plantilla de la encuesta que deben darle a cuatro personas y hacerse ellos mismos. La plantilla la elaboré yo, pero podrían haberla hecho ellos. Deben imprimir cinco copias y darle una copia a cuatro personas entre 12 y 17 años. Una quinta copia deben reservarla para hacerse ellos la encuesta. La idea de incluirse ellos mismos en la muestra era para que reflexionaran sobre los datos, que durante el proceso ellos se incluyeran como sujetos interpelados. 

La encuesta no la rellenan directamente ellos con los encuestados, sino que le dan las hojas de encuesta a los encuestados, que deberán rellenar durante una semana. La encuesta recoge datos de uso del móvil y de las redes sociales durante este tiempo.



- Análisis de datos: instrucciones sobre cómo analizar los datos obtenidos en las encuestas. Debían extraer medias y porcentajes y después volcar los resultados en una hoja de cálculo de Google. Esos datos obtenidos se visualizarán en una presentación de Google que es la que expondrán más tarde ante los compañeros.

- Entrevistas: instrucciones sobre cómo realizar entrevistas a los encuestados. Cuatro entrevistas a los jóvenes que realizaron la encuesta previamente y una que deberá hacer cada uno a otro compañero de clase. Ellos mismos se entrevistan entre sí e incluyen los resultados subjetivos de las entrevistas en su análisis. En total cinco entrevistas. Las entrevistas se graban con la grabadora de sus móviles, se convierten a mp3 y se suben a una carpeta de Drive que después facilitarán al profesor. Comparto aquí algunos de los audios de las entrevistas realizadas por los alumnos.



- Evaluación: rúbrica de evaluación detallada de cada ítem a tener en cuenta durante el proceso. A esta rúbrica hay que añadir datos obtenidos a través de la observación en el aula. Se evalúa cualitativamente y después se vuelca en calificación numérica. Aún así, cada ítem evaluado en los proyectos colaborativos se tendrá en cuenta de cara a la nota final del curso.




Desarrollo del proyecto:

- Explico del proyecto y se forman los grupos de trabajo.

- Cada uno debe hacer 5 fotocopias de la encuesta y repartir las hojas a 4 encuestados entre 12 y 17 años para que la realicen durante la siguiente semana. La 5ª encuesta deberán realizársela ellos mismos durante esa semana.

- Durante esa semana también deberán realizar 5 entrevistas, 4 a los encuestados (o a otros jóvenes, en caso de problemas de disponibilidad). 

- Terminada esa semana, recogen las encuestas y las deben grapar y numerar (E1, E2,...) para no liar los datos. Asimismo deben escuchar las entrevistas y sacar conclusiones.

- En el aula (y fuera de ella, en caso de ser necesario), se reúnen por grupos de trabajo y extraen medias y porcentajes de cada respuesta de la encuesta. 

- Vuelcan los resultados en una hoja de cálculo de Google y después la convierten en una gráfica que pegarán en una presentación de Google. Parte del trabajo se hace en clase y otra en casa, compartiendo los archivos de Google.

- Preparan la exposición. Deben observar los datos resultantes y extraer conclusiones de sus entrevistas.

- Exponen en clase ante el resto de compañeros dichas conclusiones y reflexiones críticas mientras muestran la presentación de Google que han elaborado.

- Evaluamos en clase el proyecto y envían evaluación final del grupo (organización, resolución de problemas, valoración del proyecto, del grupo y del profesor).




Valoración del proyecto:

Hay que destacar que este modelo de trabajo lleva implícito un riesgo: los alumnos pueden inventarse los datos de las encuestas y los encuestados pueden realizarlas al voleo, sin objetividad. De hecho, sé que algunos lo hicieron. Pero merecía la pena correr este riesgo, ya que la idea no era tanto obtener datos cuanto tomarlos como excusa para la reflexión posterior. Tras realizar las encuestas tuvieron que compilar los datos, corregir errores y extraer gráficas y conclusiones. Un trabajo arduo, más aún teniendo en cuenta que algunos alumnos no sabían siquiera cómo realizar medias y porcentajes. Tuvieron que reciclar conocimientos de matemáticas. La organización del equipo fue esencial. Surgieron decenas de dudas sobre cómo sacar los datos y pasarlos después a gráficas. No habían trabajado antes con hojas de cálculo y gráficas en presentaciones de Google.

La exposición final de los resultados y su análisis crítico les resultó difícil, les costaba extraer ideas que relacionaran datos con reflexión. 

Entre las conclusiones más significativas cabe destacar:

- Utilizan el móvil a diario.
- Casi todos lo llevan a clase y lo sacan a menudo en el aula.
- El uso del móvil les impide concentrarse en el estudio y les quita horas de sueño.
- No son conscientes del riesgo de las redes sociales, pese a que las dominan técnicamente. 
- Reconocen que lo usan excesivamente, pero no creen que sean adictos a él. Una cultura de uso extendida entre sus iguales les hace pensar que es una conducta normal y sin riesgos.
- Mienten en las encuestas, evitando aparecer como responsables de conductas que en el fondo consideran poco sanas.






El proyecto duró dos semanas y media, pero en realidad supuso más o menos una semana, semana y media de trabajo para los alumnos, ya que las encuestas las realizaban en casa, así como parte del volcado de datos y conclusiones, a través de documentos compartidos con el grupo.

Supuso un reto para ellos en varios sentidos:

- Elaboración de entrevistas y edición de audio.
- Manejo de encuestas.
- Volcado de datos estadísticos.
- Elaboración de gráficas estadísticas.
- Análisis de datos.
- Exposición oral con análisis y reflexiones razonadas.
- Trabajo colaborativo en clase, fuera del instituto y a través de archivos compartidos.

Comparto con vosotros algunas de las presentaciones realizadas por los alumnos:



Sigue leyendo

La doble vara de la innovación educativa



Quienes pululáis por este microclima de innovación educativa, conversos convencidos que leéis estos blogs y compartís decepciones y experiencias por las redes, sabéis que el reto del futuro no es tanto fortalecer nuestras sinergias a través de redes colaborativas. Eso ya lo estamos haciendo, y lo seguiremos haciendo (pese a sentir a veces que estamos solos, aislados, sin apoyo). El reto principal es evangelizar en tierra yerma, sumar braceros en nuestros centros que se animen a cambiar formas de entender este noble oficio de enseñar. Ese es el verdadero reto. Y para ello debiéramos tener el apoyo de las administraciones, que el currículo escolar y las políticas educativas estuvieran encaminadas hacia ese verdadero viraje metodológico, adoptando medidas estructurales valientes y sólidas, continuadas. Pero eso no está sucediendo. Por el contrario, nos encontramos con que se reinventan reválidas que obligan al docente a ceñirse a las exigencias de una prueba estandarizada, alejada del cambio que ya muchos docentes están haciendo posible en su día a día a nivel metodológico. 

Tiene uno la sensación de que la política educativa maneja una doble vara en materia de innovación. Utiliza a los docentes innovadores como luminoso escaparate político; se le llena la boca de supuesto apoyo a los cambios que hacen estos docentes que emplean tiempo y esfuerzo extra que nadie les obliga a realizar, pero los hechos demuestran que a nivel estructural no se están haciendo cambios que demuestren una apuesta por este modelo educativo. 

Por otro lado, la política educativa confunde a menudo innovación con dispositivos TIC. Favorece una percepción de que la sola adquisición de gadgets traerá un cambio metodológico, cosa que no solo es ingenua sino también nociva, ya que se está lanzando un mensaje confuso a los docentes que aún no han adoptado metodologías nuevas o a los que se lo están pensando. Para un político es más fácil presentar sus medidas educativas desde la presentación mediática de nuevas dotaciones que tener que explicar proyectos y cambios estructurales. Luce más lo primero de cara a la galería. Pero no es solo una cuestión de imagen. La política educativa actual a optado también por un compromiso estable con editoriales y empresas de telecomunicaciones; apostando por un modelo TIC estandarizado (portátil, pizarra y libro digital) que en ningún caso se acompaña con un proyecto vinculante en materia de formación metodológica del profesorado y evaluación seria y continuada de proyectos innovadores. Esto favorece al escéptico y al ateo que mira con sospecha los cambios de la minoría. Es más, favorece el mantenimiento de metodologías de aula tradicionales, solo que adornadas por el velo de falso viraje que otorga tener en el aula portátiles y pizarras.

No se prevé que, pese a lo parece vendernos la política educativa, los próximos años vayan a ser fáciles para el docente innovador. Quede constancia que nunca me gustó este término, innovador, porque lanza el mensaje de que deben ser un puñado de valientes voluntariosos, a merced de los elementos, los que se lancen a hacer aquello que debiera ser un compromiso estructural del sistema educativo, apoyado eficazmente por las administraciones, con decisiones que vayan encaminadas a cambiar espacios, horarios, medios, modelos de evaluación, proyectos de formación y redes de colaboración. Bajo este escenario, el docente innovador queda de nuevo relegado al rol de héroe anónimo, entregado a la causa, por voluntad propia, pero sin un ecosistema que favorezca que la excepción sea la regla.

Sigue leyendo

La clase de Ciencias de Martín

Martín Núñez Calleja

Para mí es un placer, no impostado ni agrandado por mi empatía, presentaros a Martín. Amigo y compañero con el que no hace falta decir nada para saber lo que para cada cual supone esto de enseñar y aprender. A él le gusta que le conozcan como profe de Física y Química. Es suficiente, me ruega que no añada nada más. Y quizá sea mejor así, porque Martín se define por los hechos y entrar cara a cara. Por sus obras le conoceréis. Comparto con vosotros este texto que nos ayuda a querer un poco más esta profesión de corredores de fondo.

Una clase de Ciencias cualquiera. Debates. Blogs. Ciencias. Redes Sociales. Entornos seguros de trabajo. Apps para smartphones. Inteligencia Emocional y alumnos de secundaria que hacen de profesores en un colegio de primaria. Una experiencia docente para el epílogo de las "Ciencias del Mundo Contemporáneo" en el Bachillerato.

Este curso 2014-2015 tengo la suerte de poder dar la materia de Ciencias del Mundo Contemporáneo a un grupo de 1º de Bachillerato de Ciencias Sociales en el IES Sierra de San Pedro de la Roca de la Sierra (Badajoz, Extremadura). Una asignatura de contenidos científicos que tiene por objeto impregnar a alumnos, que no son de Ciencias, de los conceptos básicos de la misma. Una asignatura a extinguir con la LOMCE pues desaparece del Decreto que regula las enseñanzas del Bachillerato ya para el año próximo. Espero que lo que la sustituya sea más beneficioso para ellos. 

Mi planteamiento inicial y así lo expresé en la Programación de inicio de curso era usar una metodología más funcional y activa para ellos. Buscar un modo de salirnos de la rigidez de los libros de texto y las clases magistrales y nos lanzamos a ello. 


Materiales y entorno de trabajo

Lo primero fue darles material de trabajo, no hay libros pero necesitábamos una referencia, un guión de trabajo para no perdernos. Los contenidos a trabajar este curso serían los de la web "Ciencias del mundo contemporáneo: guía de recursos didácticos" del Gobierno de Canarias a cuyos autores les felicito desde aquí por el excelente trabajo. Formato web para nuestras clases y sus casas y también en formato pdf por si fuese necesario acudir a algún recurso offline para alumnos que no disponen de forma continuada con conexión a Internet. 

Necesitábamos también un entorno de aprendizaje y comunicación para el aula (19 alumnos) donde resolver dudas, plantear debates, organizarnos, etc. Aposté por Edmodo (pues tenía app en Google Play y les mandé el enlace para descargarla en sus móviles, y así lo hicieron) y allí montamos nuestra aula de CMC. Para ellos, trabajar con este tipo de recursos por su formato similar a sus redes sociales favoritas es casi natural. 

Ellos aceptaron abiertamente mi propuesta (que también trasladé a sus familias) y dos fueron las preguntas que se les hacía urgente ser contestadas, ¿Vamos a tener cuaderno? ¿Haremos exámenes? Me puse a ello. 


El blog como cuaderno de clase. 19 cuadernos para llevar a casa. 

El cuaderno de clase sería un blog. Apostamos por un blog de blogger pues ellos tenían ya cuentas de gmail y la creación del blog fue sencilla (no fue necesario participar por mi parte en este proceso) y en una tarde recibí 19 Urls de los correspondientes "cuadernos", aun en blanco, de mis alumnos. Algunos ya habían decidido personalizarlos con colores, letras o músicas (de todo hay), como si se tratara de un cuaderno o libreta de clase. 

Con el blog, además de servir para lo anterior, perseguía otros objetivos

  • Construcción de una identidad digital en la red de mis alumnos. 
  • Tener una herramienta de gestión del conocimiento. 
  • Un espacio de reflexión de las actividades y de seguimiento por mi parte de las mismas.
  • Un canal de comunicación y difusión del trabajo realizado. 


Para gestionar como docente los contenidos que ellos iban a empezar a construir utilicé dos recursos, el primero fue Feedly al que agregué todos los enlaces Rss de sus blogs y el segundo una página de Netvibes donde se ve de una sola pasada todos los artículos publicados en sus blogs. 


No obstante era interesante que en sus teléfonos móviles recibiesen notificaciones de lo que escriben sus compañeros para estar al día, hacer comentarios a las entradas de los otros, etc. Para esta labor cree una app con Monoincube (si alguien la quiere que se ponga en contacto conmigo @martinnunez) y se la envié a ellos con el correspondiente código QR para que la descargasen. 


El desarrollo de las clases. El día a día. Evaluación Continua. 

Dos clases presenciales a la semana (son las que señala el currículo de la asignatura) y bastante actividad en Edmodo, y en los blogs fuera de esas dos horas pues una de las premisas iniciales era que el "trabajo tic" se desarrollaría en las casas de los alumnos (o en alguna biblioteca pública). Explicaciones, presentaciones y debates sobre los contenidos de la materia y un artículo semanal en el blog con una condición, que señalaba que además de explicar o refrescar algún concepto de clase, siempre debe existir una opinión personal sobre el tema a tratar (así sigue siendo). 

La percepción por parte del profesor (por mi parte) de su grado de satisfacción con los contenidos y con la metodología es muy buena y se pone de manifiesto cuando evaluamos. Si, evaluamos todos, yo a ellos y ellos a mi y al método usado para acercarnos a los contenidos. Usando Cuadernos de Observación, analizando los artículos de los blogs (relación con los contenidos de clase, tiempos de publicación, expresión, ortografía, creatividad, opinión crítica...), auto-evaluación mediante rúbricas (con formularios de Google), trabajos individuales como mapas conceptuales, presentaciones, etc... y sin ningún examen. (Esta fue la respuesta a su segunda inquietud). 


Otras actividades paralelas. Difusión y aulas fuera del centro. 

Hemos trabajado difundiendo sus publicaciones con Pinterest (donde crearon tableros -dejo uno de ejemplo- del tema Origen del Universo). Usamos Twitter (donde promocionaban y promocionan con el hashtag #cmcroca) y Google Plus (observando, como no podía ser de otro modo que las Redes Sociales son un entorno cómodo y casi natural para muchos de ellos). 


Dos son los proyectos últimos con los que nos estamos moviendo, uno inacabado -dejaré los frutos cuando los haya- sobre Inteligencia Emocional (ya que nuestros centro forma parte de la Red de Escuelas de Inteligencia Emocional de Extremadura). Dejo link al blog del Grupo de Trabajo del Centro a este respecto. 


El otro proyecto, aun vivo pues en sus blogs están dejando todavía sus reflexiones sobre él, consistió en ir a un colegio de primaria a dar una clase sobre "Buenos y Malos usos de las Nuevas Tecnologías". El docente (yo), le proporcioné las directrices básicas e hice dos grupos de cinco alumnos (el resto eran observadores-colaboradores). Fueron un par de clases geniales donde la chispa de los niños y niñas de 5º y 6º de Primaria del CEIP Santa María del Prado de la Roca de la Sierra encendieron los ojos, y la imaginación de mis alumnos. Un grupo uso presentación en Prezi (con pizarra digital) y el otro grupo un juego con cartulinas, dados y preguntas y respuestas. Una experiencia de diez para los alumnos de primaria, para sus maestras y la directora del centro, para mi, y sobre todo para mis alumnos de 1º de Bachillerato de Ciencias Sociales. Dejo reportaje gráfico de esta experiencia.



Seguimos en marcha. Seguimos aprendiendo.
Sigue leyendo

La clase al revés y proyectos por un tubo

Manuel Jesús Fernández Naranjo

Manuel es profesor de Ciencias Sociales desde hace 28 años, director del IES Virgen del Castillo de Lebrija e interesado en la innovación educativa y las nuevas metodologías que permitan al alumnado ser protagonista de su propio aprendizaje. Trabaja por proyectos en Secundaria y utiliza el flipped classroom en 2º de bachillerato. Suele publicar en su blog Direblog y en otras páginas como el blog colaborativo TACTICAS, INED21 y The Flipped Classroom. Coordina además varias comunidades de Google+ como FlippedEABE o Proyecto de Dirección Colaborativo. Un lujo tenerle aquí, en TICtirití, compartiendo sus proyectos.


Durante varios años he ido buscando la fórmula más acertada para desarrollar las competencias básicas (ahora parece que “claves”) del alumnado de secundaria. Desde tareas integradas más o menos asumidas por algunos equipos docentes y que fueron experiencias de aprendizaje muy valiosas, al desarrollo de Unidades Didácticas Integradas (UDI) de área, hasta llegar al PBL o ABP, que me ha convencido más porque creo que permite dos cosas: un desarrollo más claro de esas competencias y, sobre todo, aunque pueda que no sea lo más conveniente, desarrollarlas con el alumnado en las aulas en las que compartimos aprendizaje. No tengo que depender, después de años algo frustrantes, de otros y otras docentes que no están por la labor. En definitiva, que he buscado mi camino para no perder el objetivo

Por otra parte, intentando también buscar metodologías más activas para los grupos de 2º de bachillerato, llegué hace dos cursos al flipped classroom o a la clase invertida que me ha permitido desarrollar experiencias de aprendizaje muy positivas y plantear un abanico muy variado de estrategias y actividades de clase: desde el trabajo cooperativo a la utilización de Twitter para el aprendizaje en el aula, pasando por concursos o debates parlamentarios. 

Pero, vamos a las experiencias de este curso. Desde el principio me planteé una serie de propuestas de trabajo para mejorar el aprendizaje en el aula y un planteamiento actualizado de la estrategia de la clase inversa para 2º de bachillerato. Además, reflexionando sobre los buenos resultados de años anteriores, me convencí de que lo principal y necesario para ello es tener expectativas muy altas en el alumnado. 

Con ese bagaje empecé el curso y de entre todas las experiencias desarrolladas destacaría las siguientes:

La iniciativa del Trabajo Fin de Bachillerato para el alumnado de 2º. Se trata de una iniciativa que por primera vez estamos desarrollando y que está costando trabajo asumir por el alumnado debido a la gran carga de trabajo que tienen, pero que está empezando a dar sus frutos que próximamente veremos.


La utilización del #temaxtuit para estudiar los temas. Consiste en resumir cada tema a base de tuits utilizando ese hashtag y el del curso #his2vdc. Es una actividad muy bien valorada por el alumnado y que les resulta muy útil y entretenida.



#lebrjanosxmundo. Dentro del proyecto colaborativo Exilio Andaluz, estamos empezando, para culminarlo en el tercer trimestre, tanto en 4º de ESO como en 2º de bachillerato, el proyecto Lebrijanos por el mundo, con el objetivo de obtener datos de los jóvenes lebrijanos que se encuentran en el extranjero trabajando. Con los datos aportados en un formulario de Drive difundido por las redes y con el método tradicional de “boca en boca”, pretendemos tener datos, hacer entrevistas, y difundir los resultados.

Proyecto “la calle de Las Monjas” del Taller o Proyecto Integrado de Patrimonio de 4º de ESO. Posiblemente, sea el proyecto estrella de este curso por lo que representa de trabajo, de responsabilidad, de difusión y de aprendizaje-servicio. El alumnado del proyecto va a buscar información y elaborar contenidos sobre lebrijanos ilustres y ese trabajo va a quedar plasmado en cada escalón de esa típica calle lebrijana para información de todos los lebrijanos y los que vengan a conocer esta ciudad.



Grabación en vídeo de algunas actividades de aula que han servido para exponer experiencias en algunas jornadas de formación y para que el alumnado observe y mejore sus actividades. Algunos ejemplos:



Comienzo del trabajo del proyecto Cadena Revolución en 4º de ESO (alumnado de la opción de ciclo formativo, con grandes lagunas de aprendizaje y algunos problemas de convivencia derivados de exclusión social). 




Primera exposición del alumnado de 2º de bachillerato explicando el Antiguo Régimen.


En resumidas cuentas, que durante mi experiencia docente me he ido dando cuenta de que es cada vez más necesario que el alumnado se sienta protagonista de su aprendizaje y que ese aprendizaje debe proporcionarle autonomía, herramientas y estrategias para poder enfrentarse al mundo que le espera. Que el papel del docente debe evolucionar de ser un mero transmisor de conocimiento a convertirse en un guía del alumnado y un diseñador de estrategias, actividades y escenarios para ese aprendizaje. Que en el mundo digital e incierto, se debe plantear la tarea docente de otra forma muy diferente a la convencional porque se  aprende de otra manera muy distinta a cómo se aprendía hace poco tiempo. Y que la Escuela debe convertirse en un espacio de I+D+i, de experimentación, de trabajo por proyectos, de difusión de experiencias, de colaboración. Y dejar de ser un templo del saber, de un  saber rígido, cerrado, inmutable.

No es nada nuevo, ya lo planteaban desde finales del siglo XIX muchos grandes pensadores como Dewey, Montessori o Giner de los Ríos, pero sigue siendo en la actualidad, por desgracia, una opción minoritaria ante el predominio de la Escuela Industrial, homogénea y de valores sólidos y seguros. Y esto me confirma en la necesidad de que cambiemos la mirada sobre nuestra tarea docente en el aula, de que salgamos de nuestra zona de confort porque es nuestra responsabilidad formar a nuestro alumnado para lo que les espera, no para lo que ya no van a encontrar. Para la Vida y no para la Escuela.



Sigue leyendo
Diseñado por Seo Blogger Templates | Publicado por Blogger Templates